ENTRENAMIENTO MUSCULAR (III)

Última parte de nuestro artículo sobre el entrenamiento muscular pero no por ello menos importante.

¿Cómo se debe cuidar este sistema?

 

Para empezar debemos conocer la composición química de un músculo. Los músculos se componen en un 75% de Agua. El otro 25% esta compuesto por proteínas y otras sustancias:

 

composición química músculo

  • el miógeno (proteína del sarcoplasma)
  • la mioglobina (parecida a la hemoglobina de la sangre), la cual se encarga de trasportar oxigeno
  • el fosfágeno, que al hidrolizarle libera calor y actúa como donador de fósforo
  • además de una de las sustancias más importantes para el desarrollo muscular, el ATP y sus derivados ADP o AMP (adenosin trifosfato o trifosfato de adenosina), donde se encuentra el glucógeno. Este se almacena como material de reserva energética. El ácido láctico, producto de degradación de la glucosa. Los lípidos (la cantidad de grasa que contiene un musculo varía con la alimentación).
  • los componentes inorgánicos (sales). Las más importantes son las sales de sodio, cuyos iones están ligados a la excitabilidad y la contracción muscular; el potasio, capaz de retardar la fatiga muscular, y los iones de calcio y fósforo.

Mantenimiento

Una vez conocida la composición química enfoquémonos en cómo mantener un sistema tan complejo en óptimas condiciones. Lo primero es mantener una dieta equilibrada, esto significa que no se debe eliminar ninguno de los componentes químicos arriba descritos. Una dosis justa de glucosa es fundamental, dado que es la principal fuente de energía de los músculos. Evitar el exceso de consumo de grasas es primordial, en primer lugar para evitar la obesidad y por la sencilla razón que estas no se metabolizan completamente. Esto no quiere decir eliminarlas, ya que también son necesarias como fuente de reserva orgánica y energética.

Cuando nos disponemos o pretendemos realizar planes de ejercicios y/o entrenamientos físicos prolongados, es muy necesaria una dieta rica en azúcares y vitaminas. Son dos sustancias esenciales para, no solo evitar la fatiga muscular, sino  para  estimular la recuperación muscular. La ingesta de bebidas isotónicas, durante y después del entrenamiento muscular, será beneficiosa. Estas poseen iones que favorecen y ayudan en la recuperación muscular acelerando dicho proceso, con lo cual la recuperación física será más eficaz y en menor tiempo.

Además de una alimentación equilibrada, es necesario el entrenamiento físico. Además de tonificar, desarrollar y aumentar el volumen y la masa muscular, logra que exista un equilibrio entre la elasticidad y la contractibilidad. Como consecuencia se produce un aumento de la resistencia y tolerancia de la fatiga muscular. lo cual beneficia en el desarrollo esquelético, no solo fortaleciéndolo, sino que ademas lo moldea debido a la tracción que los propios músculos ejercen sobre los huesos.

 

Lic. Yusef Vega
Fisioterapeuta

1 comentario en “ENTRENAMIENTO MUSCULAR (III)”

Deja un comentario

Información básica sobre protección de datos

  • Responsable Fabián Migoya Herrera
  • Finalidad Moderar los comentarios.
  • Destinatarios Tu consentimiento.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puede consultar la información detallada en https://quiropracticamar.com/aviso-legal/.