El dolor en la parte inferior de la espalda (lumbalgia) es una de las molestias más frecuentes hoy en día, especialmente en personas con trabajos sedentarios.
Los estiramientos pueden ayudar a aliviar la tensión, pero cuando el dolor aparece de forma recurrente, es importante entender su causa y no solo aliviar los síntomas.
¿Te suena esto?
- Estiras y mejora… pero vuelve
- Notas la espalda cargada a menudo
- Sientes rigidez al final del día
- Cada vez necesitas estirar más
Aunque el enunciado indique que esta serie de estiramientos están pensados para la tensión en la parte inferior de la espalda, lo cierto es que también son buenos para aliviar la de la parte superior, el cuello y los hombros. Nuestra columna es un «ente» que se va autocompensando y adaptando a todo aquello que nos afecta.
Los estiramientos pueden proporcionar alivio temporal, pero muchas veces el origen del problema no está únicamente en los músculos.
Un mal funcionamiento del sistema nervioso o de la columna puede provocar que la tensión vuelva una y otra vez.
Aquí es donde el cuidado quiropráctico puede ayudarte a corregir la causa del problema, no solo el síntoma.
PARA LA TENSIÓN EN LA PARTE INFERIOR DE LA ESPALDA
El momento idóneo para realizar esta serie de estiramientos es justo antes de irnos a dormir. Es importante no hacer excesos ni estirarnos por encima de nuestras posibilidades, o conseguiremos justo el efecto contrario. Mantened solo las tensiones que os sean «agradables»

¿Por qué vuelve el dolor aunque estires?
Es una pregunta muy habitual: “si estoy estirando cada día… ¿por qué me sigue doliendo la espalda?”
Los estiramientos pueden ayudarte a aliviar la tensión muscular y darte una sensación de descanso momentáneo. Y eso está bien. Pero cuando el dolor vuelve una y otra vez, normalmente hay algo más detrás.
En muchos casos, el origen no está solo en los músculos, sino en cómo está funcionando tu columna y tu sistema nervioso. Si hay zonas que no se mueven correctamente o están sobrecargadas, el cuerpo tiende a compensar… y esa tensión vuelve a aparecer, aunque estires.
Por eso, los estiramientos pueden ser una buena herramienta de apoyo, pero no siempre son suficientes para resolver el problema de fondo.
Entender qué está provocando esa sobrecarga es el primer paso para que tu espalda deje de “pedirte” alivio constantemente y pueda funcionar de forma más equilibrada y natural.
Fuente: Cómo rejuvenecer el cuerpo estirándose. Robert A. Anderson. Jean Anderson
Si necesitas estirar constantemente tu espalda para aliviar molestias, es posible que tu cuerpo te esté indicando que hay algo más.
En nuestros centros de quiropráctica en Barcelona y Abrera te ayudamos a mejorar la función de tu columna y sistema nervioso para que tu cuerpo funcione mejor de forma natural.
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